Resurrección
Los turcos y mahometanos consideraron el fin del mundo y la resurrección general como dos artículos importantes de su religión y de su fe. Según algunos, esta resurrección será puramente espiritual, esto es, que el alma no hará más que cambiar de domicilio, y que dejando su despojo mortal volverá a la morada de donde suponen que la sacó para colocarla en el cuerpo humano. Pero esta no es la opinión más generalmente recibida. Mahoma, y antes que él los judíos, para probar la posibilidad de la resurrección de los cuerpos dispersos después de mucho tiempo, destruidos en cierto modo por una infinidad de revoluciones de la materia, han supuesto un primer germen incorruptible del cuerpo, un fermento, digámoslo así, alrededor y por medio del cual toda la masa volverá a tomar su antigua forma. Según los judíos, resta del cuerpo el hueso llamado "luz" que sirve de fundamento a todo el edificio. Según los mahometanos, es el que ellos llaman "al-aib", conocido de los anatomistas bajo el nombre de coxis, situado debajo del hueso sacro. Los parsis o guebros creen que las gentes de bien, después de haber gozado de la delicias del paraíso durante un cierto número de ss., entrarán otra vez en sus cuerpos y volverán a habitar la misma tierra en que habían vivido, pero ésta, purificada y embellecida, será para ellos un nuevo paraíso.

