Rey de los sacrificios
El segundo magistrado de Atenas o segundo arconte, se llamaba rey, pero no ejercía otras funciones que las de presidir los misterios y los sacrificios. Su mujer también disfrutaba del nombre de reina y ejercía las mismas funciones. El origen de este sacerdocio, dice Demóstenes, derivaba de que, antiguamente en Atenas, el rey ejercía las funciones del sacerdocio y la reina entraba en lo más secreto de los misterios. En Roma había también un rey de los sacrificios que estaba al frente de los sacerdotes y que fue creado después de la expulsión de los reyes, para hacer los sacrificios que aquellos acostumbraban. Su mujer, que se llamaba reina, disfrutaba asi mismo del derecho de hacer algunos sacrificios. La casa pública habitada por estos reyes, se llamaba Regia. Ver, Rex sacrificulus, Basileus, Sacerdotes.

