Sabios
En los monumentos antiguos se observa que los siete sabios de Grecia tenían cada uno sus figuras jeroglíficas que servían para distinguirles. Estas figuras nos recuerdan la principal máxima de su moral. Solón tiene una cabeza de muerto por atributo, porque siguiendo la opinión de este filósofo es preciso aguardar a que una persona haya muerto para decidir si ha sido o no afortunada. Quilón tiene un espejo, emblema de una lección muy util. En efecto nada importa más que conocernos a nosotros mismos. Cleóbulo lleva unas balanzas, símbolo que nos advierte que debemos siempre pesar y medir todas nuestras acciones a fin de no caer en un exceso. Dan a Periandro una planta llamada Poleo, con esta palabra: modérate, porque siguiendo a los naturalistas, esta planta es muy eficaz para apaciguar la cólera. Bias es representado con un enrejado a su lado y un pájaro en una jaula, emblema que nos da a entender que no podemos responder de nadie. Segun la moral de este sabio, apenas podemos responder de nosotros mismos. Pitaco tiene un dedo en la boca; la máxima de este filósofo consistía en que para no hacerse traición era necesario aprender el arte de callar. Tales tiene un atributo muy singular que consiste en un hombre de la isla de Cerdeña montado en un mulo. Este jeroglífico, aunque algo oscuro, quiere denotar, según dicen, la abundancia de las cosas malas, porque los habitantes de Cerdeña son tenidos por malos, así como los mulos que abundan mucho en aquella isla.

