Riso
Dios de la risa y la alegría. Licurgo, en Esparta, le había consagrado una estatua. Los lacedemonios le honraban como el más amable de todos los dioses y colocaban siempre su estatua cerca de la de Venus, con las Gracias y los Amores. Los tesalios celebraban su fiesta con una alegría que convenía perfectamente a este dios.

