Sacerdote Horario
Sacerdote egipcio dedicado a la observación astronómica. Indicaba el momento en que debían comenzar los ritos y la hora en que cada día debían levantarse los sacerdotes para llevar a cabo el culto diario, justo en el momento oportuno. Durante la noche se situaban en las terrazas de los respectivos templos y observaban las estrellas, para calcular el paso de las horas de forma concreta. Dictaminaban así el momento en que el templo debía despertar. Formaban una corporaci¢n de doce individuos, llamados en egipcio Unuty o Imy-Unut, nombre relacionado con las horas. Existe cierta confusión sobre si eran sacerdotes o laicos con un servicio temporal en el templo, tras el cual pasaban a ostentar cargos honoríficos. De igual modo se especula en cuanto a si pueden considerarse también Sacerdotes Horóscopos, aquellos que los griegos denominaron Horoskopoi o Oneirocrites cuando se ocupaban de la interpretación de los sueños, ya que por este medio el dios podía manifestarse para dictaminar sus deseos. A ellos acudía el pueblo cuando le intranquilizaba algún sueño. Para interpretar con coherencia, podían introducir al sujeto en habitaciones especiales, induciéndole al adormecimiento, para más tarde proceder a su interpretación. En cualquier caso, ambos tenían conocimientos astronómicos y mitológicos, y es muy posible que compartieran funciones o, al menos, que unos fueran una rama secundaria, es decir, una especialización de los otros. Estos personajes elaboraban también los horóscopos para encontrar los días fastos y nefastos. Dictaminaban qué se podía hacer en estas jornadas, basándose en los eventos mitológicos más antiguos. Ellos podían variar su destino, gracias a que conocían qué ofrenda o qué fórmula debía recitarse para conjurarlos. Para ello, se ayudaban de diversos papiros cuyos ejemplos hoy se conservan en distintos museos, verdaderos "calendarios" donde se determinaban los días favorables, intermedios y desfavorables, donde se indicaba qué hechos podían realizarse y cuales era conveniente aplazar. Ésto requería un conocimiento religioso, exclusivo del clero.

