Sacerdote Muu

Presentes desde el Imperio Antiguo egipcio, tanto en tumbas como en los Textos de las Pirámides, no se puede juzgar con precisión si este tipo de personajes constituían una rama del sacerdocio o si eran llamados para participar en el desfile funerario que se formaba después de la muerte de un individuo. En cualquier caso, los Danzarines y Danzarinas Muu parecen haber sido uno de los grupos de tradici¢n más remota en los funerales. Estaban relacionados con la peregrinación y el ritual funerario que debía practicarse en la ciudad santa de Buto, así como en Sais y en Heliópolis. Más frecuentemente, aparecen en las tumbas del Imperio Medio como por ejemplo en la tumba del Gobernador de la Ciudad Antefoker, (TT 60), de tiempos de Senusert I, en la Dinastía XII, o en los hipogeos del Imperio Nuevo. Entre ellos hay que destacar el de Rejmira (TT 100). En opinión de Gref Reeder (1995), existían tres tipos. Los primeros interceptaban la procesión funeraria en la orilla Oeste gesticulando para indicar el permiso espec¡fico que se necesitaba para entrar en la necrópolis. Los segundos eran guardianes que estaban alojados en una estructura especial a partir de Imperio Nuevo. Los terceros estaban asociados a la ciudad de Buto. Los dos primeros llevaban sobre la cabeza un adorno vegetal formado por unos sombreros de plumas, juncos, cañas u otras plantas y un pequeño faldellín apuntado que les cubría hasta las rodillas. Ellos danzaban frente a frente, mientras que los terceros no portaban ningún tocado significativo. Sin embargo, durante el Imperio Antiguo llevaban sobre la cabeza un tocado formado por tres papiros. Los Danzarines Muu eran los que interrumpían el recorrido del funeral en lugares distintos de la necrópolis y, en este punto, o ante la misma tumba, interpretaban ante la momia un complejo rito, basado en un baile cuyas fases no han llegado hasta nosotros. En otras ocasiones, los encontramos como integrantes del desfile funerario. En cualquier caso, se trata de bailarines de la necrópolis, de representantes de los ancestros. Parecen simbolizar a los habitantes del Más Allá, y daban la bienvenida al difunto ofreciendo cerveza al pie de la tumba. Como el resto del clero, debían mantenerse en el estado de mayor pureza. En los primeros tiempos, dentro de esta agrupación las mujeres no podían realizar algunas de las danzas rituales que estaban destinadas tan solo a hombres, pero posteriormente parecen estar presentes. Quizá esto sea debido a la tradición predinástica de no admitir a la mujer en todos los rituales religiosos. De cualquier modo, el rito se cubría con personajes de alta alcurnia, o hijos e hijas de sacerdotes que heredaban la función de su padre.
 
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