Sortijas

Los mitólogos les dan un origen fabuloso. Suponen que cuando Júpiter permitió que Hércules liberase a Prometeo, fue con la condición de que éste llevaría siempre en el dedo una sortija de hierro, en donde hubiese engastado un fragmento de la roca del Cáucaso, a fin de que quedase cumplimentado, en cierto modo, el castigo que le había impuesto Júpiter. Ver, Sortija de Minos
 
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