Pescados

Los egipcios, los sirios y en muchas ciudades de Lidia les tributaban culto. Los sirios se abstenían de comer pescado, porque creían que Venus se había ocultado en las escamas de un pescado, cuando los demás dioses tomaron diversas formas de animales, con motivo de la guerra de los titanes. Los pescados que forman la constelación o el signo 12 del zodíaco son los que llevaron a Venus y al Amor sobre sus espaldas. Venus, huyendo de la persecución del gigante Tifón o Tifoeo, acompañada de su hijo Cupido, fue transportada a la otra parte del Éufrates por dos pescados, que por este motivo fueron colocados en el cielo. Ovidio, cuando cuenta esta fábula, forma su geneología y les da por padre un pescado que había procurado agua a Isis, un día que estaba sufriendo una sed extraordinaria. Otros pretenden que son dos delfines que llevaron a Anfitrite y a Neptuno y que éste, reconocido, obtuvo de Júpiter un lugar para ellos en el Zodíaco. En las medallas, los pescados designan las ciudades marítimas.
 
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