Aquemón

o Achemón o Acmón. Hermano de Basalas o Pasalo, ambos por naturaleza tan pendenciosos y malos que insultaban a todos cuantos encontraban. Su madre Senón les advertía siempre de guardarse del Melampigo, es decir del hombre de las nalgas negras. Un día hallaron a Heracles dormido y le insultaron. Heracles les cogió y ató por los pies y colgándolos de su maza o clava se los echó a la espalda y los llevó como suelen los cazadores la caza. En esta ridícula postura fue cuando se dijeron el uno al otro: "He aquí el Melampigo u hombre de las nalgas negras que debíamos evitar". Lo cual, haciendo reir a Heracles, les valió la libertad. De este hecho viene el proverbio griego: "cuidado con el melampigo".
 
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