Afeite
La mitología nos dice que Venus y Palas o Minerva se disputaron un día el premio de la hermosura. Venus estuvo por largo rato en el tocador para ataviarse, consultó el espejo, volvió a componer sus cabellos por medio de los afeites. Minerva nada de todo esto hizo; ni se miró en el metal o espejo, ni en el cristal de las aguas, y para dar color a su rostro no se valió de más secreto que de dar una buena carrera por el campo a imitación de las jóvenes lacedemonias que tenían la costumbre de dedicarse a este ejercicio por la ribera del Eurotas.

