Utillaje
El utillaje egipcio, naturalmente, se perfeccionó en el transcurso de la historia. Pero ciertos útiles no se modificaron. Para segar el trigo maduro, al final del segundo milenio, lo mismo que en la más remota prehistoria, se seguían empleando unas hoces de madera erizadas de fragmentos de pedernal hundidos en ésta en forma de dientes. El hierro, por cuanto había que forjarlo en caliente, no se empleó hasta muy tarde. Se utilizó solamente un poco el cobre para construir las pirámides, las cuales forman parte todavía de una civilización semineolítica. Sin embargo, los egipcios supieron crear o adaptar muchos útiles bastante perfeccionados para producir la gran cantidad de obras notables de artesanía que llevaron a cabo. Los labradores emplearon la azada de madera, cuyas dos partes ataban con una cuerda. El arado no era más que una azada perfeccionada arrastrada por animales, pero cuya confección acabó por ser bastante complicada. La madera de la reja fue sustituida por el pedernal, e incluso por el metal. Pero, de momento, es prematuro el intento de fechar estas transformaciones. Se conoce la hoz metálica, pero somos incapaces de decir cuándo se difundió verdaderamente. El hacha de cobre aparece bajo la Dinastía XVIII. El cuchillo metálico hacía mucho tiempo que había reemplazado ya a los antiguos cuchillos de pedernal. Los albañiles y los canteros conocían los diferentes cortafríos o cinceles de cobre, pero durante largo tiempo utilizaron las macetas o los picos de dolerita, empleados directamente con la mano o con un mango. El mazo de madera, de forma alargada, desempeñaba el papel de nuestro martillo para las operaciones que requerían solamente un mínimo de fuerza. Es éste el que empleaban los escultores. Han llegado hasta nosotros moldes para la fabricación de adobes y talochas de albañil. Unas escuadras y diferentes modelos de plomadas perfeccionadas permitían sus construcciones regulares que causan nuestro asombro. La palanca y los rodillos completaban este utillaje. Los ebanistas y los carpinteros empleaban la azuela, la sierra, el mazo y el taladro, el cual hacía las veces de nuestro berbiquí. Ciertas piedras servían de pulidores. Unos taladros con un peso y accionados mediante un manubrio permitían incluso perforar las vasijas de piedra dura. Los astrónomos disponían de cuadrantes solares de diferentes modelos, algunos de los cuales transportables, y de instrumentos sencillos para determinar el meridiano y observar la salida de las estrellas. Sobre el instrumental más perfeccionado de los dentistas y de los cirujanos, poco sabemos aparte que existía, puesto que se empastaban los dientes con crisocola y se operaba. Al igual que en la época prehistórica en nuestros países, se practicaba la trepanación con el taladro. Se fabricaban gotieras de arcilla para poner el cuerpo en ciertas posiciones con objeto de favorecer la reducción de las fracturas. Se utilizaban también férulas para los miembros. En fin, un bajo relieve de Kom Ombo, en la época romana, representaba una serie de instrumentos que parecen de cirugía: pinzas, tijeras. cuchillos, navajas... Queda todavía mucho que hacer para inventariar, clasificar y estudiar todos los instrumentos y útiles de los egipcios. Ver, Agricultura.

