Ágata
Piedra de propiedades curativas, a la que se atribuye la facultad de vigorizar el corazón. También se la creyó eficaz contra la mordedura de serpientes y escorpiones, y, muy especialmente, contra la peste. Muy apreciada como talismán y afrodisíaco, protege contra las tempestades y mal de ojo. El ágata no solamente era un talismán curativo sino también protector. Su nombre proviene del río Achates, situado al sur de Sicilia, donde se dice que se encontró la primera de estas piedras.

