Agonoteta
Magistrado elegido por los ciudadanos, encargado de organizar el agón. Según los lugares, había uno o varios agonotetas. Varios escritores han pretendido establecer una diferencia entre el Atloteta y el Agonoteta, diciendo que este presidía los juegos escénicos y el otro los gimnásicos, pero esta distinción parece poco fundada. El Agonoteta estaba especialmente encargado de vigilar la conducta, disciplina y costumbres de los atletas; de examinarlos, y admitirlos en los gimnasios o excluirlos. Preveía el alojamiento de los competidores, aseguraba el buen desarrollo de las pruebas. Se encargaba a veces de preparar los premios. Era responsable de la gestión financiera y hacía el balance de las sumas recibidas y gastadas. Publicaba sus cuentas y los nombres de los vencedores. En las listas agonísticas aparecía frecuentemente como falso epónimo. A partir de la época helenística tardía, solía pagar voluntariamente todos los gastos o parte de ellos. Durante los combates, los agonotetas, vestidos de púrpura y bien montados, recorrían el circo teniendo en la mano un cetro de marfil, terminado por una águila. En un principio tan sólo había uno, en la quinta olimpiada se nombró otro, y en la vigésimoquinta, siete más. Tres cuidaban de las carreras de caballos, tres del pentatlon, y los otros restantes de todos los demás ejercicios.

