Kernos
(pl. kernoi). En la cerámica griega, era un vaso de ofrendas abierto compuesto de varios recipientes unidos entre ellos. Un kernos, raramente elaborado a base de arcilla, se compone de una única base en la cual se añaden varios recipientes más pequeños destinados a recibir las ofrendas, pudiendo estar unidos entre ellos. Se trata de un tipo de vaso con una forma particularmente compleja, que permitía al alfarero mostrar la virtuosidad de su técnica. Las excavaciones arqueológicas los han encontrado en todo el mundo mediterráneo, desde Grecia hasta Levante. Los más antiguos se remontan al menos hasta la civilización cicládica, alrededor de 2.300-2.200 a.C.. Ver, Recipientes.

