Acueductos romanos

(latín, aquae ductus). Construcción que sirve para conducir el agua. El primer acueducto de Roma es debido al censor Appio Claudio. Los romanos comenzaron imitando las técnicas griegas, utilizando canales de mampostería al nivel del suelo o subterráneos y utilizando la pendiente del terreno. Después el empleo de la bóveda y del hormigón permitió construir superestructuras que disminuían la longitud del trazado y mantenían el agua a presión. El aumento de la población de Roma y también el agua de las termas obligaron a multiplicar los acueductos. Una administración particular, organizada por Agripa y que nos es conocida por el Tratado de los Acueductos, de Frontino, velaba por la conservación de los conductos y la justa repartición del agua. Los principales acueductos de Roma eran los siguientes, en orden cronológico: )o()o( El Aqua Appia, el más antiguo; data de 312 a.C. )o()o( El Anio Vetus (272-270 a.C.); traía el agua de la región de Tibur. )o()o( El Aqua Marcia (144-140 a.C.. )o()o( El Aqua Tepula (144-140 a.C.. )o()o( El Aqua Julia y el Aqua Virgo, obras de Agripa. )o()o( El Aqua Alsietina, construido por Augusto en el 2 a.C.. )o()o( El Aqua Claudia y el Anio Novus. Comenzados por Calígula en el 38 y dedicados por Claudio el 1º de agosto del año 52. Sus aguas procedían del alto valle de Anio. )o( En las provincias el desarrollo de las ciudades romanizadas impuso la construcción de numerosos acueductos. Los restos principales que aún se conservan son entre otros: Aqua Claudia, Aqua Marcia en Roma; "Pont du Gard", en Francia; Acueducto de Valens, en Estambul; Acueductos de Segovia, Almuñécar, Tarragona, y Mérida, en España; Acueducto de Esmirna, en Turquía, etc. Ver, Specus, Aquae ductus, Senatus consultum de aquaductibus, Khanats.
 
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