Aniversario
Entre los antiguos la celebración o aniversario de los funerales se repetía todos los años. Visitaban los sepulcros para llorar en ellos, ofrecían sacrificios a Plutón y Proserpina, y después de haber adornado el sepulcro de rosas, se reunían los parientes para verificar en él la comida fúnebre. Seguramente con este objeto los ricos añadían a sus mausoleos, cuartos, salas y habitaciones, en donde se inmolaban las víctimas y se vertía vino, leche y agua en honor de los muertos. Luciano dice que las almas vivían en los infiernos de lo que sus parientes y amigos derramaban o les ofrecían en sus sepulcros. Los que desempeñaban estos ritos funebres iban vestidos de blanco. En algunas representaciones se ve la ceremonia de un aniversario. Una mujer cubierta con un velo y llorosa, está sentada junto al sepulcro de su marido rodeada de sus hijos o parientes, y quizá de algunos libertos. Dos hombres colocados detrás de ella parecen ser esclavos. La puerta del mausoleo es grande y adornada de columnas, y sobre su frontispicio hay dos genios que sostienen un candelabro.

