Antevorta

y Postvorta. Deidades romanas que presidían los acontecimientos pasados y futuros. Como consejeras de la Providencia, eran invocadas especialmente por las mujeres en el parto. Antevorta cuidaba que el infante se presentase en la posición natural, y Postvorta facilitaba el alumbramiento cuando se presentaba de pies o sacaba estos antes que la cabeza. Esta última suavizaba los dolores del parto y Antevorta daba la salud a la que había dado a luz. Ver, Porrima. Prorsa, Camenas.
 
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