Calvino
Gneo Domicio (Cnaeus Domitius Calvinus) (siglo I a.C.). Tras haber servido en Asia como legado en el 62, era tribuno de la plebe en el 59 cuando apoyó a Bíbulo, Marco Calpurnio contra César. Fue pretor en el 56 y cónsul en el 53, siendo elegido a mitad de año, tras la revelación de un plan fraudulento con los cónsules del año anterior para fijar determinados cargos sin la autorización senatorial. Participó en la guerra civil del lado de César, que lo envió en el 48 a interceptar el avance de Escipión desde el este; se enfrentaron en Tesalia. Calvino dirigió el centro en la batalla de Farsalia, y después fue enviado con tres legiones a ocupar la provincia de Asia. Durante su estancia en Asia tuvo que desprenderse de parte de sus fuerzas para enviarlas a África en ayuda de César, lo cual fue aprovechado por el rey del Bósforo, Farnaces II, que con un ejército invadió el norte y nordeste de Asia Menor. Calvino sufrió una clara derrota en Nicópolis que abrió a su enemigo las puertas del Ponto. Tras la victoria de César en Zela (47), Calvino logró la capitulación de Farnaces en Sínope. En el 46 formaba parte del séquito de César en África y en el 45 fue nombrado pontífice, función que cumplía el día que sorprendió la muerte a César. Colaboró los años siguientes con M. Antonio y Octavio, alcanzando el consulado por segunda vez en el año 40 con C. Asinio Polión. Como legado de Octavio gobernó Hispania del 39 al 36, celebrando un triunfo a su regreso. Reconstruyó la Regia, la casa del sumo sacerdote (Pontifex Maximus) en el Foro Romano.

