Pithos
(pl. Pithoi). Tinaja grande de forma ovoidal y panzuda que se utilizaba para conservar cualquier cosa pero, sobre todo, cereales y aceite. Fabricados la gran mayoría de cerámica, con una decoración tosca, podían ser de gran tamaño, incluso de una altura superior a la humana. Típica del periodo minoico, se hallaron decenas de ellas entre los restos del palacio de Cnosos, pero también en el nacimiento submarino de Uluburun, por lo que se puede certificar su uso en el transporte de mercancías. Pithoi, también es el nombre dado a las vasijas cerámicas de gran tamaño utilizadas por los fenicios para el almacenaje y transporte de mercancías. Son de forma esférica u ovoide, con ancha boca, y pueden llevar de dos a cuatro asas, geminadas y de sección circular. Su decoración es variada, e incluye desde bandas pintadas con engobe rojo, enmarcadas en lineas negras, a simples líneas horizontales en negro. Tanto el tipo de decoración como su forma, se difundieron rápidamente entre los poblados indígenas mediterráneos. Los pithoi fueron vasijas muy comunes en los poblados fenicios: también se utilizaron en las necrópolis para depositar los restos calcinados de los seres difuntos. En la cultura ibérica de El Argar se utilizaron, durante su fase B (1.500-1.300 a. C.), en enterramientos.

