Argeeas

Fiestas que celebraban las vestales todos los años en los idus de mayo, durante las cuales arrojaban en el Tíber figuras humanas hechas de junco. He aquí lo que nos dice Plutarco sobre esta ceremonia: Los primeros pueblos que habitaron las orillas del Tíber, arrojaban en este río a todos los griegos indistintamente. Pero Hércules supo persuadirles a que renunciasen a una costumbre tan bárbara, sustituyéndola con una fiesta expiatoria en la cual se limitaran a anegar figuras de hombres. El mismo autor señala todavía otro origen. Evandro, arcadio y enemigo de los argivos, establecido ya en Italia, queriendo perpetuar su odio contra ellos; mandó que todos los años se arrojasen al Tíber figuras que representasen sus contrarios.
 
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