Pato
o Ánade rabudo. Corresponde al signo jeroglífico "set". El pato o ánade rabudo (Anas acuta), una de las especies más comunes de aves acuáticas del antiguo Egipto, aparece en tres jeroglíficos distintos -erguido y volando- que se usaban como determinativos indefinidos para aves acuáticas e incluso para pájaros en general. Aunque tuvo este uso genérico, el pato también destacó por una especial significación simbólica y fue un elemento decorativo popular en todos los períodos. El pato volando o en el momento de alzar el vuelo, aparece sobre peines de marfil o como diseño de cerámica desde los tiempos predinásticos. Esta ave fue domesticada en fechas muy antiguas, y a menudo encontramos patos erguidos en escenas domésticas, mientras que en las representaciones de pantanos, ríos o lagos los patos salvajes volando son omnipresentes desde el Imperio Antiguo. Con frecuencia se pueden ver bandadas enteras de patos en una forma jeroglífica uniforme si acaso, con muy ligeras variaciones de posición. En muestras como esta, la posición jeroglífica es un claro precedente del concepto moderno de naturalismo, y se pone de manifiesto el poder de la forma escrita habitual del signo. Sin embargo, esta necesidad no implicaba una actitud de autómata por parte del artista egipcio. Así, mientras los enjambres de abejas se representaban también como grupos compuestos por signos jeroglíficos idénticos, el hecho de que fuera de la bandada, los pájaros, jamás se representasen de esta manera permite suponer que la repetición de la posición estándar evocaba la idea de bandada o enjambre de criaturas volando, reforzando así la intención visual del artista. Según parece, sin embargo, el símbolo del pato tuvo dos significados totalmente distintos, pues lo encontramos en contextos que tienen que ver a la vez con la eliminación del mal y la evocación de la fertilidad y el renacimiento. Como símbolo de los pantanos, que se consideraban el refugio de los malos espíritus, el pato como tal se identificó con tales elementos perniciosos. De esta manera, las cabezas de patos que a menudo adornan las patas de los asientos y escabeles quizás intentaban transmitir la idea de la supresión de los espíritus simbolizados por estas criaturas. Por otra parte, el pato salvaje parece que tuvo connotaciones eróticas para los antiguos egipcios, y aunque la naturaleza de este aspecto simbólico no se conoce demasiado, existe la evidencia de las "cucharillas cosméticas" cuyo modelo más extendido consistía en un pato nadando sujetado por una muchacha desnuda o semidesnuda (que formaba el mango de la cuchara); otro ejemplo de este uso podrían ser las pinturas de tumbas que muestran al difunto y a su esposa cazando patos juntos, mientras la mujer sujeta un pequeño pato entre sus pechos. Por lo común, la imaginería parece apuntar decididamente en este sentido, aunque es posible simplemente que el gran número de patos que habitaban los pantanos y bancos del Nilo dieran pie a esta connotación de fecundidad. Este pájaro también podría ser un símbolo de renacimiento, como en un pasaje de los Textos de las Pirámides que describe al rey volando hacia el cielo en forma de halcón o de pato. Este mismo concepto podría desprenderse de unos pendientes hallados en la tumba de Tutanjamón en los que la cabeza de un pato se une con el cuerpo de un halcón.

