Indigete

Habiendo perdido la vida el príncipe Eneas en un combate contra Mecencio y no encontrándose su cuerpo, se dice que Venus, después de haberle purificado en las aguas del Númico, le había puesto en el numero de los dioses. Se le erigió un sepulcro en la ribera del río, monumento que subsistía aun en tiempo de Tito Livio y en el cual se le ofrecían sacrificios bajo el nombre de Júpiter-Indigete.
 
Volver