Indio
Epíteto de Baco. Viniendo Baco de los países occidentales, entró en la India con fuerza armada y recorrió cuidadosamente todo el país, en el cual no había ciudad capaz de detenerles. Habiendo los excesivos calores causado muchas enfermedades en su ejército, este hábil capitán lo retiró de los países bajos y lo condujo a las montañas, donde los vientos frescos y las aguas puras restablecieron bien presto a los soldados. Este lugar se llamaba Meros, pierna; y este es el origen de la fábula de Baco, conservado en la pierna de Júpiter. Se dice que enseñó a los indios el cultivo de los frutos de la viña, y otros secretos útiles o necesarios. Edificó ciudades bien situadas y las pobló de los habitantes de las aldeas, a los cuales enseñó el culto de los dioses, y les dio leyes. Tantos beneficios le merecieron el nombre de dios, y los honores divinos después de su muerte, que terminó tras un reinado de cincuenta y dos años. Sucediéronle sus hijos, y transmitieron el reino a su posteridad que la conservó por muchas generaciones.

