Borimos
o Bormos. En Bitinia, era una endecha melancólica parecida al lino o ailinos de Fenicia y Asia Menor, cantada por los segadores mariandinianos. Se decía que Bormos ha sido un joven hermoso, hijo del rey Upias o de un hombre poderoso y rico. Un día de verano que estaba vigilando el trabajo de los segadores en el campo, fue a buscar agua para beber y no se supo más de él. Por eso los segadores le buscaron y llamaron en tristes melodías que se continuaron cantando mucho tiempo después durante la siega.

