Éforo
(ca.405-ca.330 a.C.). Uno de los primeros cronistas griegos. Natural de Cymé, en la región de la Eólide (Asia Menor). Autor contemporáneo de Teopompo y, como él, discípulo de Isócrates. Todas sus obras se han perdido y de las únicas que se tiene noticia son: Sobre las invenciones, dos libros; Sobre los bienes y los males, veinticuatro libros; Cosas extraordinarias, quince libros; Sobre el estilo, etc.. Éforo escribió una historia de su ciudad natal, dos libros sobre descubrimientos y un tratado sobre dicción. Pero su obra más importante y la más admirada por sus sucesores, a la manera de Polibio o Diodoro, son los treinta libros de sus Historias, la primera historia universal de la literatura griega. Su relato comenzaba con la invasión del Peloponeso por los dorios (que él consideraba como el primer hecho que podía probarse con cierta exactitud) y llegaba hasta su propio tiempo con el sitio de Perinto (340); sin embargo, Éforo no pudo concluir su obra y fue su hijo Demófilo quien redactó lo relativo a la Cuarta Guerra Sagrada. El conocimiento de la obra de Éforo se basa sobre todo en Diodoro Sículo, que se sirvió de su relato como fuente para los libros 11-16 de su propia obra. A pesar de que su cuidado estilo carecía de cualquier vigor, en opinión de Isócrates, Éforo fue un historiador serio y crítico, que contrastó sus fuentes con cuidado. Su obra es precisa, pese a que su comprensión del arte de la guerra era escasa. En esto contrasta con su prolífico contemporáneo Teopompo. Fue el primer historiador que dividió su obra en libros, precedidos de prefacios. Polibio afirma que Éforo investiga sucesos ocurridos fuera del territorio griego, incluyendo al Imperio Persa en el propósito de su obra. También estaba interesado en las historias familiares, en la colonización y en los movimientos de pueblos. Próximo a Jenofonte, es el historiador más importante de su centuria, aunque lo conozcamos de segunda mano. Éforo aparece en sus Historias como un gran compilador capaz de armonizar con gracia sus muy diversas fuentes, entre las que cabe mencionar a Heródoto, Tucídides, Ctesias, Calístenes de Olinto y los escritos panfletarios del siglo IV. Destaca además su visión moralizadora de la historia, que se hace patente en los proemios, y su actitud racionalista hacia el mito. Emplearon su obra como fuente Polibio, Estrabón, Nicolao y Plutarco.

