Lakís

o Lakish. Ciudad de Judá situada en la Sefelá, entre Gaza y el Mar Muerto. Se identifica a Lakís con Tell ed-Duweir (Tell Lakhish), un montículo rodeado de valles situado unos 24 km al oeste de Hebrón. Lakís ocupaba una posición estratégica en la ruta principal que enlazaba Jerusalén con Egipto. Hubo un tiempo en que la ciudad abarcaba una extensión de 8 Ha y tendría una población de 6.000 a 7.500 personas. Durante la conquista israelita de Canaán, Jafia, el rey de Lakís, se unió a otros cuatro reyes en una ofensiva militar contra Gabaón, debido a que estos últimos habían hecho un pacto con Israel. A su vez los israelitas tomaron la ciudad y ejecutaron a sus habitantes. Algunos arqueólogos relacionan la campaña de Israel contra Lakís con una gruesa capa de cenizas descubierta en Tell ed-Duweir, donde se halló un escarabajo de Ramsés II, aunque la Bíblia no especifica que la ciudad fuese incendiada. Durante el reinado de Roboám, se reforzó Lakís como fortaleza militar. Más tarde el rey Amasías huyó a Lakís para escapar de sus conspiradores, pero fue encontrado y asesinado. El rey asirio Senaquerib sitió Lakís en 732. En una representación del sitio de Lakís, hallada en el palacio de Senaquerib en Nínive, la ciudad aparece cercada por un muro doble, que tenía torres a intervalos regulares. La escena muestra a Senaquerib recibiendo un botín de Lakís. Cuando los babilonios, comandados por Nabucodonosor, invadieron Judá, Lakís y Azegá fueron las dos últimas ciudades fortificadas que cayeron antes que Judá fuese tomada.
 
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