Garamantes

Pueblo del norte de África al sur de Numidia, de origen bereber, que estuvo probablemente presente como pueblo tribal en el Fezzan, en la actual Libia, en el desierto del Sahara, desde el año 1.000 a.C., donde fundaron un reino bereber próspero. Fueron un poder local en el Sahara entre el 500 a.C. y el año 700. Fue precisamente su emplazamiento geográfico el que contribuyó a que los garamantes fueran el único estado paleobereber que no pudo conquistar Roma, a pesar de que intentó la invasión en dos ocasiones, en las que sus legiones llegaron hasta su capital. Hay poca información escrita sobre los garamantes. Incluso su nombre era un nombre griego que los romanos adoptaron más tarde. La mayor parte de lo que sabemos proviene de fuentes griegas y romanas, y las recientes excavaciones arqueológicas en la zona, a pesar de que hay grandes áreas en ruinas que están todavía sin excavar. Otra fuente importante de información son las abundantes pinturas rupestres, muchas de las cuales representan su vida antes de la aparición del reino. Aunque es difícil datar su cronología, se cree que la civilización garamante se gestó en torno al siglo IX a.C. y fue destruida por la invasión árabe en el VII de la era cristiana. La época de mayor esplendor de este pueblo se prolongó desde el siglo I a.C. hasta el II. Los garamantes construyeron una red de túneles subterráneos y pozos para extraer el agua de la capa de piedra caliza existente bajo la arena del desierto. La red de túneles se conoce entre los bereberes como foggara. La datación de estos foggara se discute; se cree que aparecen entre el 200 a.C. al 200, pero continuaron en uso hasta al menos el siglo VII y tal vez más tarde. La red permitió el florecimiento de la agricultura, pero necesitaba mano de obra esclava para su mantenimiento. Los garamantes eran agricultores y mercaderes, pues el oasis en el que habitaban era lugar de tránsito de caravanas que comerciaban con sal, fieras y esclavos. Su dieta consistía de uvas, higos, cebada y trigo. Cambiaron trigo, sal y esclavos e importaron vino, aceite de oliva, lámparas de aceite y vajilla romana. Según Estrabón y Plinio, los garamantes tenían canteras de amazonita en las montañas de Tibesti. Según Plinio el Viejo, los romanos, cansados de las invasiones de los garamantes a sus asentamientos costeros, enviaron a Lucio Cornelio Balbo en el 19 a.C., capturando quince de sus asentamientos. En la década de 1.960, los arqueólogos excavaron parte de la capital de los garamantes y la nombraron Garama (hoy, Germa, a unos 150 km al oeste de la actual Sabha). Una de sus capitales, la fortaleza rocosa de Zinchecra, se encontró más tarde no muy lejos de Garama. Las investigaciones actuales indican que los garamantes tenían alrededor de ocho ciudades importantes, tres de las cuales han sido examinadas a partir de 2.004. Además tenían un gran número de otros asentamientos. La decadencia de la cultura de los garamantes puede tener relación con el empeoramiento de las condiciones climáticas. El desierto actual, fue una vez buena tierra agrícola, regada a través del sistema de riego creado por los garamantes. Tras su consumo intensivo a lo largo de los siglos, el agua subterránea se redujo, disminuyendo su nivel. Las ruinas excavadas incluyen numerosas tumbas, fortificaciones y cementerios. En la primera capital de este reino, en Zinchecra, se hallaron inscripciones en seis alfabetos distintos, entre ellos el latino, el griego y el tifinagh antiguo y moderno, y también otro tipo de escritura que no se ha podido identificar. Se desconoce casi todo sobre su religión pero pudo estar relacionada con la egipcia, porque algunos muertos de singular importancia eran enterrados en pequeñas pirámides de adobe, de unos tres metros de altura, o en tumbas en forma de mastaba. El descubrimiento de la "Momia Negra" en el Muhuggiag Uan sugiere que pudo haber habido una larga tradición de momificación en la región.
 
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