Codro
Codro es hijo de Melanto y descendiente de Neleo, por tanto, de la raza de Posidón. Cuando la invasión del Peloponeso por los Heraclidas, Melanto, expulsado de Pilos de Mesenia, su patria, emigró a Atenas, donde Timetes, último descendiente de Teseo, le traspasó la realeza en recompensa por la ayuda que Melanto le había prestado en su lucha contra el rey de Beocia, Janto (Ver, Melanto). Codro había seguido la suerte de su padre, y, a su muerte, le sucedió en el trono de Atenas. Durante su reinado, los peloponesios emprendieron una guerra contra los atenienses, y el oráculo de Delfos les prometió la victoria a condición de que no matasen al rey de Atenas. De este vaticinio se enteraron sus enemigos gracias a un habitante de Delfos llamado Cleomantis. Entonces Codro resolvió sacrilicar su vida por la patria. Se vistió de mendigo y salió de la ciudad, simulando que iba a buscar leña. No tardó en encontrar a dos adversarios, con quienes entró en reyerta; dio muerte a uno de ellos, pero fue muerto por el otro. Entonces los atenienses reclamaron a los peloponesios su cadáver para enterrarlo. Estos, comprendieron que habían perdido toda esperanza de vencer a Atenas y regresaron a su país. En Atenas se exhibía la tumba de Codro, erigida en el lugar donde había caído, en la orilla derecha del Iliso, ante una de las puertas de la ciudad. A su muerte le sucedió su hijo mayor Medonte; el menor, Neleo, se desterró a Mileto (Ver, Neleo).

