Averrunco

o Arrunco. Dios que los romanos adoraban sobre todo en tiempo de calamidades, bajo la persuasión de que tenía poder para apartar o terminar los males. Se daba algunas veces este sobrenombre a los otros dioses cuando se les invocaba para desviar funestos presagios, o bien para prevenir sus efectos. Raíz, Averruncare, palabra antigua latina que significa desviar. Los egipcios tenían también sus dioses preservativos, a los cuales representaban en un ademán amenazador y algunas veces con un látigo en la mano. Cástor y Pólux eran los que los romanos invocaban más particularmente.
 
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