Azabe-Kabri

Suplicio que sufren los malos después de su muerte. Este suplicio consiste, según los musulmanes, en golpes de martillos o barras de hierro que les aplican los ángeles inquisidores Monkir y Nekir. Luego la tierra abraza estrechamente sus cuerpos enterrados y los atormenta cruelmente hasta el día del juicio, en que deben descender a los infiemos para expiar sus crímenes.
 
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