Berenice I
(ca.340-ca.275 a.C.). Reina de Egipto, hija de Lago. Nació en Macedonia hacia el 340 y se casó con un macedonio llamado Filipo. Los hijos de ambos fueron Magas, gobernador y posterior rey de Cirene, Antígone, que se casó con Pirro de Epiro, y Teosene. Era viuda cuando acompañó a su tía Eurídice, hija de Antípatro, a Alejandría, que iba a casarse con el hermanastro de Berenice, Ptolomeo I, sátrapa y posterior rey de Egipto. Luego se convirtió en amante de su hermanastro y después en su esposa. Tuvo una grandísima influencia en la corte del rey y le dio por hijos a Ptolomeo II Filadelfo, a Filotera y a Arsínoe II Filadelfo, que casó con Lisímaco de Tracia. Berenice I intrigó pronto para conseguir que fuera heredero su hijo Ptolomeo en vez de Ptolomeo Cerauno, hijo de Eurídice, la primera mujer de Ptolomeo I. Estas intrigas acabaron provocando la expatriación de Ptolomeo Cerauno, que se refugió en la corte de Lisímaco de Tracia. Berenice I fue deificada posteriormente y adorada con su esposo.

