Rahotep
y Nofret (ss. XXVII-XXVI a.C.). Príncipe y princesa de la Dinastía IV egipcia. Dos estatuas, que parecen vivas y conservan gran parte de su pintura original, pertenecen a dos "grandes" de comienzos de la Dinastía IV, Rahotep y Nofret, y están entre las obras de arte egipcio más célebres. Rahotep, posiblemente hijo del rey Esnofru, se incorporó muy pronto a la vida cortesana, desempeñando importantes funciones, entre ellas las de Sumo sacerdote de Re en Heliópolis, Jefe del ejército, guía de las expediciones y jefe de construcción. En cuanto a este último cargo, puede haber estado relacionado con el diseño y construcción de las primeras pirámides. Rahotep construyó al norte de la pirámide de su padre, en Meidum, su mastaba, muy próxima a la de su hermano Nefermaat. En la misma, descubierta en 1.871, apareció el famoso grupo escultórico, labrado en dos bloques independientes de caliza, que representaba a ambos personajes, Rahotep y Nofret, en actitud sedente (1,21 m y 1,22 m de altura, respectivamente) y que constituyen verdaderas obras maestras de la plástica del Imperio antiguo de Egipto, hoy atesoradas en el Museo de El Cairo. Frecuentemente, la esposa, incluso si se trataba de una princesa, era representada en una proporción menor que su marido, pero Nofret está representada con las mismas proporciones que este. Nofret fue una "conocida real", un título honorable en el Imperio Antiguo. Asimismo, gran parte de los relieves pictóricos, estelas y fragmentos de la mastaba de Rahotep se hallan repartidos en diferentes museos europeos, además de en Egipto.

