Mírmex
Mírmex era una joven ateniense que, por sus buenas costumbres y su destreza manual, se había granjeado la estima y el afecto de la diosa Atenea. Pero Mírmex se hizo pasar por inventora del arado (en realidad, invención de Atenea). Para castigarla, la diosa la transformó en hormiga socavadora y dañina para las cosechas. Posteriormente, Zeus la transformó de nuevo en ser humano, junto con todo el pueblo de las hormigas. Ver, Éaco.

