Helenos

Término con el que los griegos se designaban a sí mismos. En un principio poseía una acepción puramente local, ya que designaba a una región del norte del continente griego, al sur de Tesalia, en concreto el área del valle del río Esperqueo. Éste es el valor con el que el término aparece en la Ilíada, donde los griegos son designados de forma colectiva como aqueos, dánaos o argivos. Sin embargo, su significado se fue ampliando progresivamente, primero para designar la Grecia central, más tarde el conjunto de la Grecia continental y finalmente la totalidad del mundo griego. Parece que la primera forma del término fue la de panhelenos, que aparece atestiguado en el Catálogo de las naves homérico, en Hesíodo y Arquíloco y que está estrechamente relacionado con el topónimo Hélade. Parece que designaba la comunidad de pueblos reunida en torno al santuario de Deméter en Antela. La agregación de un número mayor de pueblos en torno a este núcleo común amplió la significación original del término. Sin embargo, la inclusión de los tesalios y sus correspondientes aspiraciones hegemónicas, que extendieron la influencia de la anfictionía hasta el santuario de Delfos, resultaron determinantes, tanto en la evolución del propio término hacia su significado más general como en la creación de una nueva genealogía, en la que la figura del epónimo Helén asumía un papel central como hijo de Deucalión, desplazando a la vieja genealogía anfictiónica y constituyendo la base ideológica de la nueva comunidad helénica. Una conciencia que se expresaría de manera simbólica en la celebración de los juegos de Olimpia, donde precisamente los helanódicos decidían la admisión de los participantes en función de su pertenencia a la comunidad así establecida.
 
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