Cíniras

o Kinyras o Cinyras. Rey de Chipre, el primero que, según la tradición, reinó allí. Pero no era oriundo de la isla, sino que había venido a ella desde Asia. Su país de origen es Biblos, al norte de Siria. Las tradiciones varían acerca de sus padres: a veces se dice que es hijo de Apolo y de Pafo, o de Eurimedonte y de una ninfa de la región de Pafos (Ver, Pigmalión). Otra genealogía lo relaciona con la casa de los Cecrópidas del siguiente modo: Céfalo, raptado por Eos, la Aurora, engendra con ella en Siria a Faetonte, cuyo hijo Astínoo engendrará a su vez a Sándaco, padre de Cíniras. En esta genealogía, Cíniras tiene por madre a Fárnace, hija del rey de los hirios. Sobre las circunstancias de su traslado a Chipre, las tradiciones no son menos contradictorias. Unas se limitan a mencionar el hecho, diciendo que Cíniras llegó a la isla con una colonia y fundó la ciudad de Pafos después de haberse casado con Metarme, hija de Pigmalión, rey de Chipre. Tuvo de ella dos hijos, Adonis y Oxíporo, y tres hijas, Orsédice, Laógora y Bresia, las cuales fueron víctimas de la cólera de Afrodita, que las forzó a prostituirse con los extranjeros que pasaban por Chipre. Terminaron su vida en Egipto. Pero otra versión explica el destierto de Cíniras por su incesto involuntario con su hija Esmirna, cuando engendró con ella a Adonis, siendo la madre transformada en árbol de la mirra (Ver, Adonis). En Chipre, Cíniras fue el introductor del culto de Afrodita, que tanta importancia llegó a tener en la isla. Pasó por tener el don profético y ser un músico notable (su nombre se relaciona a veces con el del instrumento llamado, en fenicio, kinnor). Una leyenda aislada cuenta cómo se atrevió a rivalizar con Apolo, y asegura que, lo mismo que Marsias, fue muerto por el dios. Más generalmente se le atribuye la introducción de la civilización en Chipre: el descubrimiento de las minas de cobre que crearon la riqueza de la isla, la invención del trabajado del bronce y de su fabricación. Fue amado por Afrodita, que le dio riquezas considerables y le permitió vivir hasta una edad muy avanzada (160 años, según se dice). Cíniras no fue guerrero. Como vivió en los tiempos de la guerra de Troya, los griegos le pidieron que se uniese a ellos, a cuyo efecto, Ulises y Talcibio, el heraldo de Agamenón, se trasladaron a Chipre en calidad de embajadores. Cíniras les prometió enviar un contingente de cincuenta naves; equipó una, y las cuarenta y nueve restantes fueron moldeadas con tierra. Botáronse todas a la vez, mas, como es natural, sólo una llegó a Áulide; pero Cíniras había cumplido su promesa. Después de la guerra, Teucro, desterrado de Salamina del Ática (Ver), se refugió en Chipre. Fue bien acogido por Cíniras, quien le asignó un territorio, donde Teucro fundó Salamina de Chipre, y le otorgó la mano de su hija Eune. Esta unión legendaria se considera como el origen de las buenas relaciones que, en época histórica, existieron entre atenienses y chipriotas (Ver también Élato, Laódice).
 
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