Epíteto homérico
Un epíteto homérico es un complemento de la mayoría de los nombres propios en la epopeyas griegas antiguas, en particular en las de Homero, Ilíada y Odisea. El epíteto más simple y el más frecuente es el adjetivo griego "divino", aplicable sin distinción a todos los héroes épicos. De hecho, algunos epítetos pueden ser aplicados indiferentemente a varias personas: Diomedes y Menelao son calificados con un "poderoso grito de guerra" griego. En cambio, otros son personales: sólo Zeus es "porta-égida", únicamente Aquiles es llamado el de "los pies ligeros" y sólo Atenea es llamada "a de los ojos garzos". Puede también indicar la ascendencia del héroe: "hijo de Peleo" para Aquiles, "hijo de Atreo" para Agamenón o Menelao. Algunos epítetos se convirtieron en lugares comunes, como Eos (la Aurora) "la de los dedos rosados". El epíteto homérico no tiene solo como fin caracterizar al héroe, sino que suministra igualmente fragmentos de versos preparados para el aedo, quien compone la epopeya al mismo tiempo que su canto. Así, "el divino Ulises, el resistente" constituye un hemistiquio, listo para ser combinado con un hemistiquio inventado, o incluso con otro hemistiquio preparado para ser usado.

