CENTCELLES
Villa bajoimperial de Hispania, en la provincia romana de la Tarraconense. Los restos más antiguos corresponden a un pequeño establecimiento rural, que en los siglos II-I a.C. debía aprovechar el potencial agrícola de la margen derecha del río Francolí, una vía natural de comunicación entre la costa (Tarraco) y las llanuras del interior (Ilerda). En época Imperial (I-II) se construye una primera villa romana dirigida principalmente a la explotación agrícola. Este edificio, reformado en el siglo III, desaparece para dejar paso, en un momento aún incierto del siglo IV, a una nueva villa caracterizada por la monumentalidad del sector residencial. El edificio completo de la villa mide unos 90 m de longitud y está compuesto principalmente por dos grandes estancias y a sus extremos sus correspondientes termas, solo una acabada. La primera de las dos cámaras es de planta rectangular lobulada, con grandes cortes semicirculares en sus lados. Fue la sala principal de la villa. Estaba cubierta por una cúpula hoy desaparecida. Desde está se accedía a la segunda sala de planta circular, el actual mausoleo, con cuatro nichos semicirculares, y que conserva su cúpula original, caso único en la península. Esta es la sala que le ha dado importancia al conjunto. En los muros, antes de la cornisa se abren dos ventanas de sección cónica para la entrada de luz. Además, tiene unas excelentes pinturas murales y mosaicos policromos conservados en un estado aceptable. Hay escenas de caza, de las estaciones del año y las más importantes que se refieren a escritos bíblicos: Daniel y los leones, el Buen Pastor, Arca de Noé, y la resurrección de Lázaro. Son las representaciones cristianas, en edificaciones romanas, más antiguas que se conocen. Poco después de su construcción se adaptó para convertirla en mausoleo, al construir una cripta para el sarcófago y una subcripta de protección de humedades subterráneas, como se hacía en la tradición romana de los templos-mausoleo. La fábrica del mausoleo, muros y cúpula, es de ladrillo y ha sido rectificada posteriormente en algunas partes con sillarejo. Su exterior, en la fachada principal, constaba de un pórtico que completaba todas las estancias. La interpretación de las escenas representadas en el mosaico que decora la cúpula, el hallazgo de una cripta bajo el subsuelo de la sala y otros datos dispersos, como el mismo nombre de Constantino, hicieron pensar a los investigadores alemanes que el edificio, proyectado inicialmente como villa, acabó convirtiéndose en mausoleo de Constante, hijo de Constantino el Grande, asesinado el año 350 por el usurpador Magnencio. Esta propuesta de considerar Centcelles como un mausoleo imperial ha propiciado la aparición de otras interpretaciones que ponen en duda tanto el carácter funerario del edificio como, especialmente, el destinatario imperial de la tumba y las circunstancias históricas que la rodearían. Actualmente, se reafirma la tendencia a considerar Centcelles como una villa tardorromana propiedad de un destacado personaje de la jerarquía eclesiástica (obispo) o civil (praeses, gobernador). Sin embargo, quedan abiertas las puertas a la interpretación definitiva de una edificación tan singular y excepcional como Centcelles. Hoy, Constantí, provincia de Tarragona, comunidad autónoma de Cataluña, España.

