Pequeña Daedala
El pueblo de Platea, en Beocia, tenía un festival cada cierto número de años con esta denominación. En él derribaban, de un antiguo robledal, uno de los árboles, y lo tallaban en forma de imagen que después vestían de novia y colocaban en una carreta de bueyes, con una damisela a su lado. Se cree que la imagen era llevada hasta las márgenes del río Asopo y vuelta a la ciudad, acompañada por una multitud bulliciosa y danzante. Cada sesenta años, la Gran Daedala se celebraba por todo el pueblo de Beocia; en ella, las catorce imágenes reunidas en los festivales menores, eran llevadas sobre tablones en procesión hasta el río Asopo y después a la cumbre del monte Citerión, donde las quemaban en una gran pira. Para explicar estos festivales, la historia sugiere que en ellos se celebraba la boda de Zeus y Hera, representada por la imagen del roble con nupciales atavíos.

