Hipo
Vivía en Leuctras un hombre llamado Escédaso, que tenía dos hijas, Hipo y Molpia. Las muchachas fueron violadas por dos lacedemonios, Frurárquidas y Partenio, y abrumadas por la vergüenza se ahorcaron. Escédaso trató de obtener de los espartanos el castigo de los culpables, y al no conseguirlo, se suicidó maldiciendo a Esparta. Fue uno de los motivos que, en tiempo de Epaminondas, atrajeron sobre la ciudad la cólera celeste. Sobre Hipo-Ocírroe, ver, Ocírroe.

