Lites
"las Plegarias" "las Oraciones". Son, dice Homero, hijas de Júpiter, cojas, arrugadas, van siempre con los ojos bajos, siempre rastreras y humildes. Siguen los pasos de la Injuria, porque la injuria altiva, llena de confianza en sus propias fuerzas y con pasos veloces se les adelanta, y corre la tierra para ofender a los hombres y las humildes Plegarias la siguen para curar los males que ella ha hecho. El que las respeta y las escucha recibe de ellas grandes socorros, le oyen en sus necesidades y llevan sus votos al pie del trono del gran Júpiter. Pero el que las rehusa y las rechaza, experimenta a su vez su terrible ira y ruegan a su padre que mande a la Injuria que castigue este corazón bárbaro e inalterable, y que vengue la repulsa que han recibido. Ver, Plegarias.

