Graully
Dragón que, según una leyenda del norte de Francia, sembró el terror en Metz, en los primeros tiempos del cristianismo, y de cuya fiereza se libró gracias a la intervención del obispo san Clemente. Durante muchos siglos, el aniversario de este hecho milagroso se conmemoró con una procesión en la que se llevaba la efigie de Graully.

