Hirieo
Aldeano de Beocia que tuvo el honor de alojar en su cabaña a Zeus, Posidón y Hermes, los cuales, en recompensa de su hospitalidad, le dieron a escoger todo lo que quisiera, con seguridad de que lo obtendría. Limitó sus deseos a tener un hijo, sin conocer mujer. Los dioses se orinaron sobre la piel de una becerra que acababa de inmolar a Júpiter, y diez meses después, tuvo un hijo llamado Orión. Ver, Orión.

