Cirno
Rey de la isla de Teramena, que fue según Justino, padre de Aristeo, llamado también Bato, o el tartamudo. Pesaroso y avergonzado este príncipe de que su hijo, ya mayor de edad, no supiese aún hablar, se dirigió a Delfos y suplicó a Apolo que le aconsejase lo que debía hacer para remediar esta falta. le respondió el oráculo, que Bato pasase a África, donde recobraría el uso de la palabra después de que hubiese fundado una ciudad. Tomando Cirno esta respuesta por una burla, descuidó el aviso. Ofendido, el dios trató a este rey y a sus súbditos como rebeldes, les afligió enviándoles una peste tan violenta, que se vieron obligados a obedecerle, aunque fueron en tan corto número que una sola nave bastó para llevarlos a todos. Cuanto llegaron a África, dieron caza a los habitantes del monte Cyra, del cual se apoderaron, tanto por la aspereza del lugar, como por la comodidad del agua que una fuente vecina les proporcionaba en abundancia. Allí empezó a desplegarse la lengua de su jefe y habló bien por primera vez.

