Cura
Diosa romana de la Inquietud. Habiendo, dice Higinio, visto arcilla, acordóse de repente que de esta materia podría formar el hombre. Al momento de ejecutada la obra, pidió a Júpiter que le animase. Practicado esto, se trató de darle un nombre; la Tierra pretendía que pertenecía a ella como a prestadora de la materia del cuerpo, Júpiter se lo disputó con razón como autor de lo más noble que tiene el hombre. Cura también juzgó la diferencia en favor de la Tierra, porque el hombre ha sido formado de la tierra, ex humo y ésta mandó que Cura poseyese al hombre mientras viviese.

