Icor
Es, en la Ilíada, un líquido orgánico estrechamente ligado a la idea de la inmortalidad y por tanto lo tienen los dioses en contraste de la sangre de los hombres. Algunos tratados hipocráticos hablan del icor en humanos como "un humor nocivo que resulta de una corrupción de la sangre". Cuando un dios era herido y sangraba, el icor hacía su sangre venenosa para los mortales, matando inmediatamente a todos los que entraban en contacto con ella.

