Anquises
Anquises es el padre de Eneas e hijo de Capis y de Temiste. Fue amado por Afrodita, que lo vio en el Ida, cerca de Troya, mientras apacentaba su ganado. Para hacerse querer de él, Afrodita se le acercó presentandosele como la hija del rey de Frigia, Otreo, a quien Hermes había raptado y transportado a los prados del Ida. De este modo se unió a él. Más tarde le reveló quién era y le anunció que le daría un hijo, pero le recomendó que no dijese a nadie que el niño era hijo de una diosa, pues si Zeus se enteraba, fulminaría al pequeño. Pero un día Anquises, en una fiesta en que había bebido demasiado vino, se jactó de sus amores y Zeus le castigó por ello volviéndole cojo de un rayo, o segun otros, ciego. También se atribuye a Anquises la paternidad de Lirno. En cierta ocasión, en que Zeus había enviado unos caballos divinos a Tros, Anquises, secretamente, hizo que los sementales montasen a sus yeguas, y obtuvo seis potros, de los cuales dio dos a Eneas. Una tradición oscura atribuye a Anquises una esposa mortal llamada Eriopis, de quien habría tenido varias hijas, la mayor de ellas llamada Hipodamía (Ver, Eneas). Cuando la caída de Troya, Eneas salvó a su padre del incendio y la matanza, e hizo de él el compañero de sus viajes. El lugar de la muerte de Anquises (contaba 80 años al partir de Troya) difiere según los autores. Ora se enseñaba su tumba en el propio Ida, donde, en tiempos, había guardado sus rebaños, ora en la península de Palene, en Macedonia, ora en Arcadia, Epiro, Italia meridional o en Sicilia, en el cabo Drépano. Según Virgilio, Eneas instituyó en su honor unos juegos fúnebres que son el origen de los Juegos Troyanos, los cuales siguieron celebrándose en Roma hasta el Imperio. Otros, en fin, afirman que vivió hasta la llegada de Eneas al Lacio, en tiempo de la guerra contra Mecencio (Ver, Egestes).

