Isíacos
Sacerdotes de la diosa Isis. Se les encuentra representados vestidos con una túnicas largas de lino, con una alforja y una campanilla en la mano. Algunas veces llevaban la estatua de la diosa sobre sus espaldas, y se servían del sistro en sus ceremonias. Después de haber cantado, al salir el sol, las alabanzas de Isis, empleaban lo restante del día para pedir limosna, y hasta la tarde no entraban al templo donde adoraban a la diosa en pie. No se cubrían los pies sino con cortezas finas del árbol llamado papiro, lo que ha hecho creer que iban enteramente descalzos. Iban vestidos de lino, porque Isis había enseñado a los hombres la cultura y el uso de esta planta. No comían ni tocino ni carnero, si usaban jamás sal en sus manjares a fin de ser más castos. Echaban agua al vino, y se cortaban el pelo. Pero estas austeridades no impedían que fuesen mensajeros amorosos, así como el templo de la diosa era la cita de la galantería tan frecuente en las damas romanas.

