Sacerdote Uab
Sacerdote Puro. Miembro del Bajo Clero egipcio. Estos sacerdotes están presentes en la estructura sacerdotal desde el Imperio Antiguo. Era personal subalterno, generalmente masculino (aunque no siempre) de mayor o menor status. Se trata de los Puros o Purificadores, llamados por los antiguos egipcios, sacerdotes Uab o Imiseta en la Dinastía XXI. Los griegos los denominaron Pastoforos. Más que un título es una facultad del Bajo Clero y por esto, ellos eran los que componían las Phylaes. Todos los sacerdotes egipcios debían poseer las cualidades del Uab. Como estaba en contacto directo o indirecto con el dios, requería una pureza especial, pues iba a manejar objetos relacionados con el culto, e iba a auxiliar al Alto Clero, en las ceremonias sagradas. Los textos nombran a estos personajes con diversas jerarquías. Son muy frecuentes los títulos de: Director, Supervisor, Gran Sacerdote Uab, Inspector de los Sacerdotes Uab o de Sacerdotisas Uabet, Sacerdote Uab o Sacerdotisa Uabet. Estaban convenientemente estructurados en función a la importancia de su ocupación. Vemos, por tanto, que dentro de la pirámide social del sacerdocio, y en concreto de los Sacerdotes Uab, existía también un escalafón determinado por la especialización. En Tebas encontramos títulos que nos dan más información: Sacerdote Puro con Acceso en el Ipetsut, lo que denota que dentro de este grupo existían individuos con ciertos privilegios que no todos poseían. Es decir, cuando aparecen nombrados como Abridores del Santuario, el lugar más sagrado del templo, es porque éstos poseían cualidades superiores al resto de los Uab. A veces los encontramos con el nombre de Unut (en griego, Pastophoroi). Como suele ocurrir en egiptología, no tenemos datos concluyentes que nos aporten pruebas de su función concreta y los autores difieren. Trigger (1985), es de la opinión de que se encargaban entre otras cosas de trabajos de culto menores, relacionados con las estatuas divinas. No obstante, y en general, desempeñaban misiones internas y materiales, tales como acarrear la barca divina en las procesiones, purificaciones ceremoniales, mantenimiento del templo, buen funcionamiento de todo lo relativo con el ritual diario, y el acicalamiento de algunas estatuas, es decir, de las figuras del dios que no se encontraban en la intimidad del Sancta Sanctorum (a no ser que fueran poseedores del título de Padres del Dios). Ver, Pastóforos.

