Hijo pródigo

Principal personaje de una de las más famosas parábolas de Jesús. Hijo menor de los dos que tenía su padre, pidió a éste que le entregara la parte que le correspondía de su herencia y, unos días después, partió a un país lejano, donde dilapidó toda su fortuna. Cuando una hambruna asoló el país, tuvo que ponerse a trabajar como porquero, viéndose reducido a una condición tan penosa que llegó a envidiar a los cerdos por las míseras cáscaras de las que se alimentaban. Finalmente, decidió volver a su hogar. Cuando su padre, que ya le había dado por muerto, le vio llegar, ordenó a sus sirvientes que trajeran inmediatamente ropa, zapatos y lujosos ornamentos y que mataran al novillo mejor cebado para celebrar una fiesta. El hermano mayor, sin embargo, se mostró indignado por el trato que se daba a aquel gandul y le echó en cara a su padre que jamás le hubiera dado ni tan siquiera un cabrito para celebrar un festín con sus amigos, a pesar de haber sido siempre un hijo obediente y trabajador. El padre le respondió que él, como hijo mayor, sería el heredero de todas sus propiedades, pero que no podía contener la alegría que sentía al ver que regresaba su otro hijo, al que ya había dado por muerto.
 
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