Capitón
Gayo Ateyo (Caius Ateius Capito) (ss. I a.C.-I). Nieto de un centurión del ejército de Sila, fue un jurista de la época de Augusto. Sus vastos conocimientos en legislación le elevaron a los primeros puestos. Su éxito social y político le permitió obtener el consulado en el 5. Desde el 13 hasta su muerte (22) estuvo encargado del suministro de agua en Roma (cura aquarum). Su gran mérito fue oscurecido, en parte, por la bajeza de su carácter, dado a la adulación. Fue considerado por sus contemporáneos la máxima autoridad en jurisprudencia, pero su fama, paradójicamente, apenas duró lo que su vida, conservándose sólo una referencia a sus escritos en otro autor posterior. Aunque se considera que su doctrina jurídica pudo ser algo conservadora y versar sobre asuntos que pronto pudieron quedar obsoletos (cuestiones rituales y religiosas, aspectos constitucionales), en lo político Capitón apoyó el régimen de Augusto. Esa actitud, y su perecedera fama, contrastan su figura con la de su archirrival Labeón, M. Antistio, cuya fama no cesó de crecer conforme pasaba el tiempo. El historiador Pomponio, Sexto lo considera el inspirador de la escuela sabinia de leyes. Sus escritos no se han conservado. Aulo Gelio y Macrobio citan los títulos de algunos tratados suyos, como son: De pontificio jure; De Officio senatorum, etc.

